sábado, 6 de abril de 2013

Cinco canastas que me dieron toda la bajona.


La suerte es una puta. Peor, es una puta sin un criterio definido. Muchas veces, tanto en los deportes como en la vida, lo que separa la gloria del fracaso es una nimiedad; en la NBA y en el baloncesto en general muchas veces todo el trabajo, esfuerzo y sacrificio de una temporada o incluso de una carrera, depende de un solo tiro decisivo; si el que lo mete es tu equipo, o el conjunto al que apoyas en ese enfrentamiento, el momento es una gozada. Pero, ¿y si es al contrario? ¿si es tu equipo el que recibe la canasta o el que la anota es una de esas franquicias que tienes entre ceja y ceja?. Pues si, te pones de mala ostia y te deja mal cuerpo... pero sin excederse eh? que solo es un deporte, un espectáculo para disfrutar y por el que es una tontería amargarse.

Lo normal en estos casos seria hacer un articulo con mis canastas ganadoras favoritas, pero yo no soy muy normal y como, ademas, soy un poco agorer lo voy a hacer con las que mas me han jodido en los últimos tiempos. Un top5 sin un orden concreto y con unos criterios total y absolutamente subjetivos, porque como he dicho arriba, lo que para mi es un bajón para otro puede suponer un subidón y viceversa. Sin mas dilación vamos a ello.

-El disparo mortal del Jinete Pálido.

Esta canasta seguramente sea la que mas me chirría aquí, por dos motivos: el primero es que es un canastón espectacular, de tirador puro y digna de quitarse el sombrero. El segundo es que su autor, Rex Chapman, me caía muy muy bien. Pero claro delante tenía a los Sonics de Payton, Kemp y toda la tropa; un equipo que me entusiasmaba y aunque terminaron pasando de Ronda (esté era el 4º partido de la Primera Ronda) en su momento me sentó bastante mal. Ahora, vista con perspectiva, no puedo mas que maravillarme del tiro inverosímil del bueno de Rex.


-Culminando el robo a mano armada. 

La serie que en 2002 es tristemente famosa por las irregularidades arbitrales que sucedieron y que han traído cola de la mano del arbitro/recluso Tim Donaghy que, con su libro, echo mas leña al fuego de la indignación que algunos sufrimos en ese momento. Pero no es sitio este para hablar de eso, si no de la canasta que tenéis encima y que de no haber entrado hubiesen dado igual todas las especulaciones y polémicas pues los Kings, 
uno de los equipos que mejor basket ha practicado en los últimos 20 años, hubiese tenido su premio en forma de Anillo. Encima el rival son los Lakers, que pese al respeto que los tengo, no los trago como bien comprobareis mas abajo.

-"No me jodas, eso es falta en ataque"

¿Veis esa frase? Pues lo creáis o no es lo que yo bocee mientras Montes y Daimiel (ademas del 80% de los aficionados al basket) manchaban los calzones. The heat of the moment que cantaba Asia. Visto con perspectiva no es falta ni nada, pero en esa serie iba con Utah, un equipo que me encantaba sobre todo por el blanquito de los pantalones que no dejaban nada a la imaginación, y mi "heroefobia" decía que ya le valía a MJ de acaparar. Pero así era Jordan, un cabrón tan bueno que para bien o para mal siempre te levantaba del asiento.

-La puta Abuela, repartiendo la propina.

En la temporada del primer lockout, Finales de la rocosa Conferencia Este, New York, tercer partido con la serie empatada a uno... y el jodido Larry Johnson enchufa un 3+1 alucinante para levantar un partido que, literalmente, estaba perdido. Esta victoria acabó siendo decisiva e Indiana tuvo que esperar un año mas para llegar a la Final. Con todo lo mal que me sentó y con la perspectiva del tiempo tengo que decir que, obviando la canasta en si, la imagen de todo el Madison poniéndose en pie es impactante, un prodigio de realización televisiva.

-El pescadero con mas suerte del mundo.

2004. No solo por ser los Lakers y los Spurs, si no por que eran ESOS Lakers... los del Big 4, los que iba a arrasar la NBA. Un proyecto que se me atragantó muchísimo y al que ajusticiaron los Pistons en unas Finales épicas. De este si que me acuerdo como si fuese ayer...el canastón que había metido Duncan para poner a SAS uno arriba y la sensación de que LAL iba a tener que salvar dos matchball. Pero apareció Fisher para, en uno de los tiros mas afortunados que he visto, llevarse el partido y dejar la serie prácticamente sentenciada. Por lo menos no fue Kobe.

Pues bueno, este sencillo repaso me ha servido de purga y para darme cuenta de que que lo que en su momento me pudo sentar mal visto con perspectiva ha pasado a formar parte de mis recuerdos baloncestísticos mas interesantes... porque que importa en que lado entre la pelotita mientras hayas disfrutado todo lo anterior.

PD. Espero con impaciencia vuestros "momentos bajona"... y es probable que en breve saquemos un top de subidón, asi que esas reservarlas para entonces.  

jueves, 28 de marzo de 2013

Fanboyismo o "señora, daría dinero por acostarme con su hijo"

LOL 
Amar. Una cosa muy fuerte y muy bonita. En catequesis te dicen que está bien...pero también te lo dicen de tocar a nenes de mejillas sonrojadas. Con lo cual, si te pasas por el forro lo segundo y te va bien, es razonable pensar que lo primero no puede ser tan bueno. Como decía HeadUp, todos tenemos filias y fobias, y tras su artículo en que nos contaba cuales eran sus fobias particulares, llega éste en el que os contaré cuáles son aquellos jugadores a los que amo por encima de todas las cosas. Y lo haré dejando a u lado a jugadores estelares, para salirnos del Paul-LeBron-Howard-Kobe-Durant blabla de costumbre.

En primer lugar, me gustaría comenzar con un término que se da en llamar Pilf, o Player I'd Like to Fuck, y que viene a resumir lo que un fanboy que se precie siente hacia sus jugadores predilectos. El fanboyismo puro va, en ocasiones, más allá que el hate, sobretodo cuando nuestros pilfs favoritos comparten con nosotros sentimientos tan bonitos y poderosos como el españolismo, la religión o el amor por las drogas.
El fanboy, en la línea del hater, nunca reconocerá lo tróspido de su amado. Siempre habrá alguna excusa para su mal hacer y siempre habrá cosas positivas que sacar de su juego. Para ilustrarlo, un ejemplo: qué importa que Pau "Ganso" Gasol se arrastre por la pista, si podemos echarle la culpa de su nivel a las lesiones, a un entrenador que no le respeta y a jugadores que le marginan? Pues no importa nada. Podemos echar mano de la sección de nba de ese oasis de conocimiento y debate intelectual que es la sección NBA del Marca y encontrar múltiples ejemplos.

Volviendo al tema del fanboyismo y dejando a un lado mi vena hater, me gustaría comentar un último fenómeno antes de ir de lleno con mi lista de pilfs. Y es el denominado haterismo colateral. Este término explica el increíble odio que es capaz de sentir un fanboy hacia ciertos jugadores, entrenadores, etc. cuando ve que estos amenazan la tremenda carrera de sus pequeños. De esto sabe mucho McMillan aquí en España. Dicho esto, y ahora que tenéis material suficiente para elaborar vuestros quintetos del amor, voy con el mío:
PG. Rafer Alston: Un jugador increíble por el cual siento predilección absoluta, probablemente influido por la buenísima temporada 2008/2009 en Orlando. Un jugadores totalmente espectacular. Perdón por la sobrecarga de vídeos pero...





SG. JJ Redick: El único hombre del mundo por el que podría plantearme hacerme homosexual. Pura clase y uno de los tiros más letales y elegante de la liga. Totalmente enamorado de él y pese a que se ha ido de Orlando, rezo para que consiga despuntar de una vez por todas. No soy objetivo en este tema, pero me parece un jugador que podría llegar a ser importante en grandes equipos. Puro amor.
Puro erotismo sobre la cancha
SF. Luke Walton: El gran Luke Walton, con 2 anillos y 9 temporadas en los Lakers. No es ninguna coña, tiene alguna temporada decente y desde luego, es imposible que te caiga mal. Muy puteado por las lesiones, ahora está teniendo minutos en los Cavs y el hombre está haciendo lo que puede. Pero a callar, que tiene dos anillos y Kobe no los habría logrado sin él. JÁ!

PF. Reggie Evans: El mayor representante del juego de las ligas Municipales en el mundo. Rebote, cojones, hostias cuando son necesarias, hostias cuando no lo son tanto, y una barba que es la envidia de todos los jóvenes imberbes. Representa la pasión y el saberse hacer un hueco con pocas condiciones pero teniendo ganas de triunfar. Eterno Reggie. ( Como dato complementario, con su 22-26 de ayer logró su séptimo partido de la temporada con +20 rebotes y su quinto partido con +10 puntos! Increíble).



C. Nikola Pekovic: Otro currante del basket que a base de inteligencia, trabajo y sencillez está consiguiendo ascender hasta la élite actual dentro de los Centers de la NBA(Lo cuál no es complicado, cierto). Personalmente, le veo un potencial tremendo y además está creciendo en un equipo que no puede caer mal a nadie. Por último, una fotito de ese tatuaje que personalmente me parece alucinante, un guerrero que le da el toque perfecto de expresidiario, pese a que no puede ser más buenazo. Dedicado a un zurdo sin coleta.




Bonus: Adam Morrison, que es el abanderado de este gran blog que es ATZ. Love him.

Bueno, y para terminar y en cuanto a entrenadores, no hay ninguno por el que sienta un gran amor, pero si tuviera que elegir uno para dirigir mi equipo sin duda sería Greg Popovich, que es un clásico pero creo que ha demostrado de largo ser el mejor entrenador en activo.
Y hasta aquí este ejercicio de fanboyismo, espero vuestros quintetos!

miércoles, 27 de marzo de 2013

Hate o "me cago en tu puta madre que asco me das"


Odiar. Una cosa muy fuerte y muy fea. En catequesis te dicen que esta mal... pero también te dicen que hay que llegar virgen al matrimonio. Con lo cual si te pasas por el forro lo segundo y la cosa esta muy bien, la lógica nos dice que lo primero tampoco puede ser tan malo. Todos tenemos filias a fobias, no ya en baloncesto sino en todo las facetas de la vida, cosas que te pueden gustar o disgustar pero que en ciertas personas cosas y/o situaciones se alinean de manera que te producen una sensacion irracional que solo se puede clasificar como Hate.

Las cosas vistas a través del prisma del hate se perciben de distinta manera; situaciones, actuaciones, gestos... todo se reinterpreta al gusto del "odiador" para enfocarlo de manera que su psique asimile que todo lo que proviene de su objeto de odio es reprobable. Pero vamos a lo que vamos, que esto es un blog de basket y me voy por las ramas. Todo lo que comento del tema de la reinterpretación, que lleva en el ámbito deportivo a restar méritos, desprestigiar éxitos y despreciar prácticamente cualquier cosa lograda por el jugador/equipo que se nos atraganta. Esto se puede ver claramente ejemplificado en ese punto donde la mayoría de redactores de Aroundthezone nos encontramos, un ecosistema donde abunda la una fauna que daría para estudios antropológicos muy muy profundos: el foro de Marca.  ¿Quien no recuerda con cariño al mítico Air Sergy y las garrafas de bilis que ha vertido sobre Kobe?. Como ese podemos encontrar ejemplos con prácticamente cualquier jugador estelar; actualmente el que parte el bacalao en cuanto a haters es Lebron James, camino de su Cuarto MVP, del récord de victorias consecutivas y de su Segundo Anillo... pero el objetivo de este articulo, ademas de que cada uno confiese sus fobias, es traeros las mías.

Como ya sabéis los que habéis leído aquí yo no soy mucho de "seguir" a jugadores estelares, no me gustaba especialmente Jordan y no me gustan los kobeslebronesduranes, independientemente de que reconozca su tremenda calidad y/o dominio. No, yo soy mas de jugadores tróspidos, infravalorados o cuasi-desconocidos; me gustan mas los malditos que los héroes. Y, como no podía ser de otra manera, los jugadores a los que odio tampoco son estrellas. Algunos son currantes, otros especialistas, AllStars , retirados, en activo... da igual, no podrán escapar a mi valiente furia anónima, algo que tanto abunda en el mundo digital actual.
Así que, sin mas preámbulos, os dejo con el quinteto jugadores que no trago; un starting five que pondría en fila y fusilaría sin que me temblase el pulso ni un ápice:

PG. Greg Anthony. Ser base suplente en NBA es un oficio muy respetable, una raza de jugadores que merecería su propio articulo y donde ha habido gente con mas o menos talento, mas o menos entrega, mas o menos disciplina... pero en esa categoría, el sempiterno point-guard suplente, es donde encontramos al primer miembro de este "Quinteto del Oprobio". Anthony, que ganó la NCAA en UNLV ha tenido una carrera bastante seria con sus momentos estelares como la primera temporada que paso en los recién nacidos Grizzlies donde logro sus mejores marcas personales. Pero no esta aquí por eso, si no por su papel como suplente de Damon Stoudamire en los Blazers... y si, la culpa de que el equipo no jugase a nada y el fuese quién llevaba el timón en detrimento del talentoso Mighty Mouse no es exclusivamente suya, también habría que mirar al banquillo, algo que ya haré luego. Anthony me ponía de los putos nervios, encefalograma plano en ataque, un base funcionarial de esos que hacen que entrenadores como Xavi Pascual tengan que aumentar la provisión de kleneex.

Ojo a la cara de galán... manda huevos.
SG. David Wesley. buff, a este si que no le trago... no dejo de acordarme de los trajes que le hacia Iverson, al que tenía que defender en sus duelos en P.O. cuando jugaba en los Hornets. Y que estopa le daba al pobre AI. Una carrera tan larga como anodina en la que lo mas que se puede reseñar, aparte de despertar en mi un odio irracional, es que fue parte importante de la muerte en accidente de trafico de Bobby Phils, al que estaba echando una carrera en el momento del trágico suceso.
Menos mal que siempre me quedará este épico fallo para regodearme:


SF. Damian Wilkins. Bueno bueno, que este sigue en activo y, lo que tiene delito, titular en los Sixers. Sobrino de e hijo de, hasta ahí sus méritos para jugar en NBA... un matado en las dos universidades en que jugó, un matado en NBA pero, lo que no nos sorprende a nadie, del gusto de algunos entrenadores que le prefieren a gente que aporta mas en ambos los lados de la cancha. cosas de la vida. Leñero, falto de talento y con el mínimo físico exigible para alguien que es familia directa de uno de los jugadores mas espectaculares que pisaron una cancha de basket. Creí que ya me había librado de verle en la NBA, pero no; hasta que no salga de Philly tienen lo que se merecen.


PF. Larry "The Grandma" Johnson.
Ahhh.... go fuck yourself, puta Abuela.

C.Erick Dampier. Muchos son los miembros destacados del Club "Se dejaba llevar"... aquí podrían estar la mayoría de ellos, sobre todo Olowakandi, que me ponía malo pero pese a todo no me caía mal. No, todas mis iras estaban centradas en Erika... ya desde su etapa en Indiana, equipo que le eligió en el gran draft de 1996 con el numero 10 tenia pinta de ser un  sinvergüenza. El robo que orquesto en Dallas fue sencillamente impresionante . Al final se retiró con casi 100 millones ganados por 2/3 temporadas buenas... la ley del mínimo esfuerzo.


Entrenador: Mike Dunleavy. Aqui si me pusiese a explayarme podría dar tranquilamente una lista de 15 nombres... pero pese a los Jeff Van Gundy, Carlesimo y demás, por encima de todos destaca Dunleavy. Intimamente relacionado con el jugador que abre este quinteto por su coincidencia en los Blazers de principio de la década pasada. "El mejor equipo que el dinero puede comprar", como lo llamo Phil, en manos de un inútil. Dunleavy, cuya mejor temporada fue su debut llegando a las Finales con los Lakers post-Magic siempre ha sido de los de defense!, defense!; y poco mas cabe en su ideario baloncestístico. También ha sido experto en sacar partido de lo poco bueno que ha hecho; mención especial a su ultima etapa en Clippers, donde con una buena temporada sobre todo fruto del excelso nivel de Brand, le valió para seguir chupando 4 años mas... incluso medrar hasta el puesto de General Manager. Haciendo buenas migas con el impresentable de Sterling, como no. Ahora esta sin curro, pero este tipo de entrenadores siempre encuentran un hueco, es cuestión de tiempo.

Hasta aquí mi panteón del hate... aguardo ansioso conocer a quien tenéis atragantado vosotros, hypocrites lecteurs.

sábado, 9 de marzo de 2013

El delicado arte de jugar andando.


En unos pocos días, concretamente el 19 de marzo, André Miller va a cumplir 37 años y el poing-guard nativo de California esta de un venerable que no veas. Hablar de Doctor Dre es hacerlo de un jugador que lleva dejando muestras de talento y basket IQ los últimos 10 años... pero curiosamente casi nunca ha disfrutado del reconocimiento, admiración y flashes que se han llevado otros jugadores que esporádicamente han brillado mas pero cuya carrera no ha mantenido la regularidad a la que nos ha acostumbrado Miller. Es lo que tiene no depender en absoluto del físico, que los años pasan poca factura y el cuerpo no sufre tanto. Espero que este repaso a su carrera sirva de reivindicación y homenaje.

Para situar correctamente a Miller y su irrupción en la NBA hay que viajar al estado de Utah donde mediados los noventa nos encontramos con un joven André Miller jugando para los Utes. ¿Un chaval negro de Los Angeles jugando en la Universidad de Utah?; si, desde entonces ya era poco ortodoxo. Paso sus dos primeros años sin destacar en demasía, siendo el escudero de la estrella indiscutible del equipo, Keith Van Horn el Nowitzki mormón; sería con la salida de este rumbo a la NBA cuando Miller demostraría de que pasta estaba hecho.
La temporada 97/98 comienza con el como líder de los Utes, acompañado por dos torres blancas que también pasarían, con mayor o menor fortuna por la NBA, Michael Doleac y el finés Hanno Mottola. Entre los tres meterían a Utah en la Final Four donde en semifinales se enfrentarían a un equipo temible: Arizona, con Bibby y Jason Terry haciendo estragos en el perímetro... pero Miller, de manera fria y pausada, dominó el partido a su antojo firmando el cuarto triple-doble en la Historia de las Final Four: 18 puntos, 14 rebotes y 13 asistencias; y lo mas importante, una victoria apabullante por 76-51.

A la postre perderían el Championship Game contra Kentucky, pero Miller ya habia demostrado que su sitio era la NBA, como se demostró en el draft 1999 donde fue elegido con el Numero 8. La siguiente temporada, ya como senior, fue All-American y dejo la NCAA como All-time leader en robos (254) y segundo de todos los tiempos en asistencias (721) de los Utes; ademas de una licenciatura en sociologia que posteriormente complementaria con un Master.

Su debut NBA fue en el equipo que le había seleccionado, los Cleveland Cavaliers posteriores a la época de Mike Fratello y sus ninjas, que había sido cesado tras su naufragio la temporada anterior. Un equipo poco profundo, con una colección de buenos tiradores, un todavía joven Ilgauskas, machacas como Tyrone Hill y poco mas. Su año de novato fue bastante bueno en lo individual, con promedios de 11 puntos y 6 asistencias que le sirven para entrar en el Primer Quinteto Rookie, números que mejorarían progresivamente cada uno de los tres años que pasó en Ohio hasta llegar a los 16'5 puntos y casi 11 asist. que firmó en la temporada 2001/02, siendo el único jugador de la NBA en alcanzar los dobles dígitos en asistencias en esa temporada.Pero pese a su evolución el equipo no despegaba por lo que los Cavs buscaron su traspaso mandandolo a casa, a Los Angeles... pero a los Clippers.


Recuerdo el trade como si fuese ayer, Miller a cambio de Darius Miles que se veía separado de su compañero de Wild Ears Quentin Richardson. Los Clippers en aquel entonces molaban, pero molaban mucho, incluso mas que ahora: Brand, Maggette, Odom, el ya mencionado Q-Rich, Dooling, Jaric, Olowakandi, Wilkox... una colección de talento, juventud, descaro y swag que hacia que Montes les llamase Al Salir de Clase. Técnicamente Miller era la pieza que faltaba para dirigir ese grupo; pero todo salio mal: lesiones a destiempo, indolencia, entrenadores ineptos... temporada a la basura y Miller hizo las maletas en cuanto pudo.

Su siguiente destino fue Denver, un equipo que llevaba años dando mucha pena pero que parecía podía despegar con la incorporación de un talento sin limite llamado Carmelo Anthony unido a la evolución del brasileño Maybyner Rodney Hilario y las incorporaciones de Marcus Camby y el propio Miller. Tres temporadas y media paso en Denver, 325 partidos con 14p y 7ast y mas importante, tres años de Play Offs.
En 2006 le toco hacer las maletas una vez mas, esta vez con destino Philadelphia y con la papeleta de sustituir a un mito como Allen Iverson... un año de transición y vuelta a sus números y a Play Off.
Acabado su contrato con los Sixers, ya con 33 años, decide buscar un proyecto prometedor donde su experiencia y talento puedan servir a una causa colectiva importante... y ningún sitio mejor que los Blazers, el equipo de Roy, Aldridge y Oden destinado a marcar una época en poco tiempo. Pero ya sabemos como van las cosas en Portland y, si bien tuvo mas suerte que dos de los arriba mencionados, la cosa no le fue demasiado bien. No encaja con Roy, que prefería tener como base un felpudo-humano que le dejase hacer, y tampoco hizo buenas migas con McMillan que siempre fue muy suyo para los directores de juego. Con todo los dos años que jugó en Oregon mantuvo su nivel, jugó Play Offs y dejo algunos destellos de su inteligencia y calidad ademas de firmar uno de los partidos mas épicos que recuerdo contra los Mavs, anotando 52 puntos solo con un triple y 7 tiros libres:


En verano de 2011 toca volver a hacer las maletas, de vuelta a Denver, donde el publico le quiere, siempre ha estado a gusto y hace magnificas migas con George Karl. Un Sexto Hombre de lujo (ha sido el suplente que mas asistencias ha repartido los dos últimos años, con una diferencia tremenda sobre el segundo), un mentor ideal para Ty Lawson y un entrenador asistente vestido de corto... por lo cual finalizado su contrato, el verano pasado, no es de extrañar que haya firmado una renovación con la que estará en Denver hasta los 39 años (salvo traspaso) o hasta que el cuerpo aguante, lo que en su caso puede ser mucho.

Hablar de Miller es hablar de un tipo que nunca ha sido AllStar y que nunca ha pasado una 1º Ronda de Play-Off, ambas cosas son mas atribuibles a la mala fortuna que a su bagaje pues sus mejores temporadas siempre han coincidido con equipos en proceso de reconstrucción o asentamiento de los que ha salido traspasado cuando la cosa mejoraba. Eso unido al escaso reconocimiento que ha tenido por parte del aficionado medio ha provocado que no se le valore como debe... estamos hablando de un tipo que es Top 10 histórico de asistencias y que, como le pasó a Rod Strickland, no ha disputado un Partido de las Estrellas; aunque tampoco hay que extrañarse viendo que Marc Jackson solo lo fue una vez.
Para cerrar os dejo un dato escalofriante, Miller lleva 13 temporadas en la NBA y solo se ha perdido tres partidos por lesión ante lo cual es imposible que no surja la pregunta: ¿hasta que edad tendremos al Doctor Dre dando clases en la NBA?.



jueves, 7 de marzo de 2013

Cristal de Bohemia



Mucho se comenta (y lamenta) sobre el pobre nivel que Dwight Howard está dando en su primera temporada en los Lakers, ya sea por problemas físicos o psicológicos la realidad es que Howard está teniendo su peor temporada en años… Su nivel de actividad y concentración es mediocre como mucho. No obstante, incluso a un 60-70% Dwight te aporta 15-12-2,5 (Puntos, rebotes y tapones) mas una presencia defensiva importante (si, pese su bajón en ese sentido aun es un jugador influyente en defensa, los Lakers permiten casi 3 puntos menos per-48 con él en pista). Así que es el momento de pensar a cambio de quien llego Dwight a Los Ángeles…. sí, todos nos acordamos de Andy Bynum, un chico con el potencial de ser el mejor “center” de su generación, que acabo en Philadelphia SIxers y que ¡¡¡¡AUN NO HA DEBUTADO!!!!

Ya desde la primera temporada en la que jugó una gran carga  de minutos, Bynum, mostro signos de tener unas rodillas frágiles, la peor pesadilla de un hombre alto. Un “breve” resumen de las lesiones que ha sufrido: En 2008 sufre un dislocamiento de su rotula izquierda que requiere pasar por quirófano, en 2009 un desgarro del MCL, durante los PO de 2010 otro desgarro, esta vez de menisco, requirió otro paso por quirófano; 2011, un pequeño edema óseo en la rodilla derecha, le hizo perderse algunos partidos. Durante 2012, la temporada del “Lockout” Bynum pudo disputar su primera temporada libre de lesiones (aparentemente), pero ya en verano se descubrió durante un tratamiento de Orthokine (el famoso tratamiento para la artritis al que se sometió Kobe), cierto daño en su rodilla derecha, poco antes de ser traspasado a Philadelphia 76ers. Su carrera como Sixer empieza con cierto dolor en dicha rodilla, ante el cual, los Sixers, deciden ser conservadores y darle todo el tiempo necesario para recuperarse. En este momento las cosas se empiezan a poner más raras que su que su estilismo capilar, a las pocas semanas sufre una misteriosa lesión en su rodilla izquierda, la “sana”, mientras jugaba a los bolos. Días después, en Noviembre,  el GM de los Sixers anunciaba que las rodillas de Andy habían sufrido un importante empeoramiento desde el traspaso y que sería baja indefinida, aunque apuntaba que podría volver tras el All-Star. A finales de Febrero la evidencia saltaba tras una nueva recaída tras su primer entrenamiento 5 vs 5, las rodillas de Bynum estaban muy degeneradas, requiriendo posiblemente una nueva cirugía artróscopica en su rodilla derecha…. ¿He mencionado que este verano es agente libre?
Viendo casos similares (Brandon Roy y Greg Oden) no parece que el futuro de Bynum resida en una cancha de la NBA. En el mejor de los casos podrá estabilizar esa degeneración, pero ¿Cuáles serán las limitaciones de una liga tan exigente a nivel como la NBA? Dadas sus muestras de falta madurez psicológica y de concentración en el baloncesto (se ha insinuado que realmente no le gusta ser jugador profesional de baloncesto) esta pregunta es incluso más dolorosa. 

Y ahora llega su primer verano como agente libre no restringido, en realidad el no debería preocuparse demasiado, parece que pese a las evidencias hay varios equipos dispuestos a hacerse con sus servicios. De hecho, los grandes perdedores de esta situación sin duda son los Sixers, han dado mucho talento joven y su jugador franquicia a cambio de Bynum, y ahora se encuentran en mitad de una crisis deportiva, sin que Bynum haya jugado ni un solo partido y con la posibilidad de que se vaya a cambio de nada este verano. O peor, firmarle un gran contrato y que acabe retirándose como Brandon Roy por imperativo medico. Sea como sea es más que probable que, sin importar el contrato que firme tendrá algún tipo de clausula para que el equipo pueda atenuar nuevos posibles problemas con sus rodillas, ya sea en forma de “Team Options” o de objetivos de partidos jugados.




Quien se arriesgara por el joven Bynum es imposible de saber, lo que está claro es que pese a la “Dwightmare” los Lakers se han salvado por poco de que esta temporada fuera más dramática (si cabe).




miércoles, 20 de febrero de 2013

A vueltas con Josh Smith

El año pasado, alrededor de estas fechas, andaba el mundillo NBA envalentonado por la posible salida de Dwight Howard de Orlando Magic. Según se iba acercando la trade deadline, los rumores eran más y más acuciantes... al final todo quedó en que Howard ejerció su Player Option... para acabar saliendo por la puerta de atrás, entrenador despedido mediante, rumbo Oeste dirección Los Ángeles donde está teniendo una de las mejores temporadas de la historia una temporada decepcionante, tanto en el plano individual como en el colectivo. ¿Que a qué viene todo esto? Bueno, dicen que todo lo malo se pega, y aquí el amigo Dwight es a su vez amigo del señor Smith, que anda ahí liado también con su continuidad en los Hawks. Apuesto a que no la maneja tan mal, no obstante.

Antes de analizar el abanico de posibilidades respecto a su situación contractual, cabría preguntarse: ¿quién es Josh Smith? Más concretamente, ¿qué obtiene una franquicia con Josh Smith?



Es un jugador con un gran talento, no cabe duda. Uno de los mejores físicos de la liga; buena estatura, fuerte, brazos largos, gran capacidad atlética, excelente desplazamiento lateral, muy coordinado... a lo que hay que añadir otras grandes cualidades que ha ido puliendo a lo largo de su carrera, es un excelente finalizador a canasta, un buen pasador en el pick-and-roll, y defensivamente, aunque posee un exceso de "anarquía" no puede dudarse su impacto, tanto conteniendo a los exteriores en los cambios como protegiendo el aro, donde a pesar de no ser un 7-footer ha sido capaz de estar durante años entre los mejores en BLK%, y cada vez haciendo menos faltas. En el rebote, aunque se le podría pedir algo más dadas sus condiciones, hace un trabajo más que sólido.

Hasta aquí las cosas buenas, que son muchas como puede verse. Pero todo el monte no es orégano, ni mucho menos. J-Smoove tiene un gran problema, SHOOTING!!!! Según la base de datos de Hoopdata, de los 15,7 tiros que realiza por partido, 5,1 son en el aro, donde anota un espectacular 77,9 %. Entre 3 y 9 pies, 2,7 intentos anotando el 37,1%. Entre 10 y 15, 0,7 tiros encestando un 24,2%. Entre 16 y 23 pies, también conocido como long-two, y el tiro más ineficiente de la liga, el oriundo de Georgia lanza 4 por partido para convertir un muy decepcionante 29%. Sí que hay que reseñar que desde más allá del arco está tirando a un nivel decente, 35.4% lanzando 2.4 por partido. Sin embargo la mayoría de esos triples no son precisamente de los más eficientes, que serían los de las esquinas, sino desde las alas o el frontal... lo cual me hace sospechar que ese buen porcentaje es más fruto de una buena racha que de una mejora consistente en su tiro exterior, habiendo anotado sólo un 28.8% de sus lanzamientos desde más allá del arco en su carrera. A continuación, un gráfico cortesía de la base de datos oficial de la NBA de los tiros de Josh Smith esta temporada.



A sus problemas en el tiro de campo hay que añadir un nuevo problema, que no había sido tal (o al menos no tan grave) a lo largo de su carrera: anotar los tiros libres. Hasta esta temporada promediaba un aceptable 67% desde la línea... pero ésta temporada, solidarizándose con su amigo Dwight, sólo ha anotado un 50%... con fallos tan calamitosos como este.


Otra vuelta de tuerca, ahora con estadísticas avanzadas. El número 5 de Atlanta promedia un 46% en FG%, 35.4 en 3P% y el ya mencionado 50% en FT%. Teniendo en cuenta su volumen de tiros desde cada zona del campo se obtiene un eFG% de 48.7%. Effective Field Goal Percentage es un porcentaje de tiro que tiene en cuenta el punto extra de los triples. De forma análoga, se obtendría el TS%, acrónimo de True Shooting Percentage, que es un estimador de la eficiencia anotadora teniendo en cuenta tiros de campo y triples. En el caso del estudio es de un 49.5%. Los valores medios de la liga son de un 49.3% en cuanto a eFG% y en un 53.1% el TS% grosso modo. Cada uno que saque las conclusiones que desee, las pruebas métricas y visuales dicen que es un anotador por debajo de la media, y consecuentemente, debería limitar sus intentos en dicho aspecto. Dejando a un lado el asunto del tiro, y ya que hablamos de estadísticas avanzadas, Josh Smith está promediando un PER (Player Efficiency Rating, creado por el actual vicepresidente de operaciones de los Memphis Grizzlies John Hollinger) de 17,8 esta temporada, ligeramente por encima de la media que es 15. En cuanto a las Win Shares per 48 minutes, un estimador de las victorias que genera un jugado para su equipo del analista Dean Oliver, está en 0,76, estando la media situada en torno a 0,100.

Llegados a este punto, cabría preguntarse ¿por qué? ¿por qué un jugador con esa capacidad para atacar el aro se conforma con suspensiones que no entran? Quizás el cuerpo técnico así se lo pide, pero en ese caso Danny Ferry, General Manager de Atlanta Hawks, debería poner en la calle a Larry Drew antes de tomar una decisión sobre su futuro. De no ser así hablaría muy mal de su basketball IQ, y ese me temo que es el quid de la cuestión. Todas las condiciones para ser All-Star y poner a su equipo en disposición de llegar lejos se van al traste por no saber emplear correctamente sus cualidades.

Mediante el nuevo Convenio Colectivo de la liga, Smith, al igual que Chris Paul o Dwight Howard, se beneficiaría más en el plano económico terminando su actual contrato y firmando uno nuevo a partir de sus derechos Bird que renovando con su actual equipo renunciando a esos derechos o firmando por otro equipo en la agencia libre. Así, el máximo al que podría optar siguiendo la primera estrategia estaría en torno a los 97,5 millones en 5 años, mientras que si firmara un nuevo contrato máximo sin que su equipo poseyera sus derechos Bird, sólo podría optar a 73 millones en cuatro años aproximadamente. Un año extra y esa diferencia parecen motivos más que suficientes para no renovar antes de terminar la temporada. Ahora bien, al contrario de Chris Paul, el valor de Josh Smith no es el de un max-deal, claro que por otra parte hablamos de una liga en donde jugadores como Gilbert Arenas, Rashard Lewis o Joe Johnson se han embolsado sus buenos máximos de más de 120 millones en 6 años.

Danny Ferry hizo un gran trabajo el verano pasado librando a la franquicia de contratos largos poco apetecibles, véanse los traspasos de Marvin Williams y Joe Johnson. De cara al año que vienen sólo tienen 3 jugadores garantizados, y otros 2 no garantizados, más alguna qualifying offer, para un montante de 21,5 millones. Suponiendo que el límite salarial se mantuviera en los 58 millones actuales, supondría más de 36,5 millones, masa salarial suficiente para afrontar incluso 2 max-deals. Sin embargo, para poder tener tanto espacio salarial, habría de renunciar a los derechos Bird de todos los jugadores que tienen bajo contrato, eliminando así los cap holds, y teniendo en cuenta que sólo tienen 3 contratos garantizados y que el mínimo de jugadores es de 13, les dejaría en una pésima situación para completar la plantilla. Además, Jeff Teague se ha consolidado como titular y seguramente también quieran renovarle.

Así las cosas, Atlanta Hawks tiene 3 posibles opciones con respecto al "caso Josh Smith": dejarle marchar libre, traspasarle o renovarle una vez se declare agente libre en verano. Analicemos cada opción por separado.

  1. Let him walk. Renunciando a su cap hold, que será de más de 16 millones, los Hawks podrían renovar a Teague con facilidad, hacer lo propio con otros agentes libres interesantes como Kyle Korver, Zaza Pachulia o Anthony Morrow. Aun así les sobraría dinero para ir a por algún agente libre de buen nivel, o para emplear ese espacio salarial sobrante en algún traspaso, asumiendo contratos largos que otros equipos no desearan, como hizo Memphis para obtener a Zach Randolph.
  2. Trade him. Lo ideal para la franquicia sería un traspaso obteniendo un pívot titular, para mover definitivamente a Al Horford a la posición de 4, que tuviese un contrato no demasiado malo y a ser posible alguna ronda de draft o un jugador con proyección y con un contrato en la escala rookie. Mucho pedir por un jugador que en 2 meses podría dejar en la estacada a su nuevo equipo. Un equipo que podría cumplir esas premisas es Phoenix. Gortat más alguna de las primeras rondas que obtuvieron en el traspaso de Steve Nash a los Lakers podrían ser suficientes para mover a J-Smoove a Arizona.
  3. Re-sign him. Gracias al nuevo CBA, pueden ofrecerle más años y más dinero que ninguna franquicia, al poseer sus derechos Bird. Claro que habría que ver cuánto estaría dispuesto a aceptar para seguir en la disciplina del equipo.
Dicho lo cual llegamos al tema candente, una realidad que nos golpea día a día: la pela es la pela. Por un lado nadie quiere pagar más de la cuenta. Por otro nadie quiere cobrar menos. ¿Cuánto vale Josh Smith? ¿Cuánto estamos dispuesto a pagar por él, tasa de lujo mediante? Buen par de preguntas para la cúpula directiva... que desde la humildat voy a tratar de responder.

Por un lado tenemos la lectura positiva respecto al jugador; aun es relativamente joven, acaba de entrar en su prime, sus defectos son corregibles, es mucho talento como para no arriesgarse... pero si hay algo que la NBA enseña es que a los 9 años de carrera, tras más de 600 partidos, un jugador no va a mejorar mucho más, si acaso al contrario. La capacidad atlética disminuirá con los años, y la inteligencia, una cualidad en la que Smith no es ducho, sale a flote de una manera u otra. Y el talento que se está discutiendo, aunque elevado, no está al nivel de la élite de la liga.

Uno puede entrar en Basketball-Reference y comparar sus estadísticas con las de otros interiores más o menos veteranos y con contratos similares o superiores. Me tomaré la libertad de no ponerlas aquí, pero huelga decir que no suele salir demasiado bien parado.

Un anotador poco eficiente, pésimo floor-spacer, buen pasador pero no al nivel de Pau Gasol u otros pasadores de élite en su posición, más que correcto reboteador pero lejos de los guarismos de los mejores, y buen defensor. Así resumiría a Josh Smith como jugador, y alguien así considero que no debería ganar más de 12 millones de dólares, give or take. De este modo, en su búsqueda por un nuevo contrato, considero que algo alrededor de 48 millones en 4 años, o 60 en 5, debería ser suficiente y razonable, desde un punto de vista deportivo y económico para la franquicia. Lo ideal, además, sería obtener una Team Option para el último año de contrato, o al menos que fuese parcialmente garantizado, a fin de proteger la futura flexibilidad salarial.


lunes, 11 de febrero de 2013

Empieza el baile




Se aproxima el "Trade Deadline" y algunos equipos empiezan a confirmar los rumores que llevan gestándose desde verano. Hace una semana aproximadamente se producía el primer gran traspaso de la temporada, Detroit, Toronto y Memphis, acuerdan un traspaso, en el que se ven involucrados Tayshaun Prince, José Manuel Calderón y Rudy Gay. En un principio parece un traspaso en el que los 3 equipos consiguen su principal objetivo, los cuales analizare a continuación. Aunque este es el primero de calado que se produce hasta el 21 de Febrero seguro que alguno más veremos.

Pero ahora nos centramos en este, equipo por equipo:

-Detroit Pistons.

Pierden: Tayshaun Prince, Austin Daye. 

Reciben: José Manuel Calderón. 



Prince ha sido toda un institución en Detroit desde que en 2004 su aportación fue capital para el titulo de Pistons, de hecho es el único que quedaba en el equipo de aquel grupo. Traspasarlo no ha sido una decisión fácil pero necesaria para centrarse en el proceso de reconstrucción que están acometiendo. A Prince aún le quedan casi 23 Millones durante los próximos 3 años y parece que ha dejado atrás su "prime", algo que no encaja en los planes de la franquicia. En el pack también se incluye a Daye un alero alto, con talento pero tremendamente irregular, que no terminaba de encajar en el equipo. A cambio reciben a Calderón, un jugador capaz de ejercer de "floor general", mentalidad de pasador y uno de los más eficientes en ataque de toda la liga, algo que Detroit no ha tenido desde Chauncey Billups. Por otra parte su apuesta de futuro en el back-court, Brandon Knight, tendrá un autentico maestro a la hora de hacer funcionar la ofensiva de un equipo. En cualquier caso, aunque "Calde" no llegara a encajar en el equipo, al final de este año libera 10 Millones de los salarios del equipo, algo que unido a la más que posible amnistía de Villanueva les puede dejar casi 30 Millones por debajo del límite salarial. En otras palabras es un win-win para Pistons.

-Toronto Raptors. 

Pierden: José Manuel Calderón, Ed Davis.

Reciben: Rudy Gay, Hammed Haddadi. 



Es curioso, pero me da la sensación de que el equipo que ha sacado el mejor jugador puede que haya sido el que menos se haya beneficiado de este traspaso. No es que sea malo de "per se", Gay es un jugador muy bueno, capaz de llevar el peso de la anotación, mientras aporta en el rebote y la defensa, pero su contrato puede ser una losa pesadísima con el nuevo orden mundial relativo a los equipo que excedan la "tax-line", sobre todo teniendo en cuenta que por ese precio se suele pagar a una súper estrella, cosa que Gay no es. Además en el apartado de perdidas, la baja de Calderón se notara especialmente, puede que Lowry (cuando está sano) sea mejor jugador que Calde, pero el equipo sin duda ha jugado mejor bajo su batuta. En cuanto a Davis es peor si cabe, un jugador interior, buen defensor, algo verde pero con talento y sobretodo muy joven. El paso de Haddadi por la franquicia canadiense se prevé, bastante breve, ya que todo indica que Toronto lo cortara en breve. Está claro que en el caso de los Raptors el tema económico no ha tenido mucho peso, de hecho es una apuesta por el presente, modo ganar-ahora. Veremos a ver qué tal les sale la apuesta.

-Memphis Grizzlies.

Pierden: Rudy Gay, Hammed Haddadi. 

Reciben: Tayshaun Prince, Austin Daye, Ed Davis.



 La economía manda, la mano de los nuevos propietarios de Memphis (y quizás del recién llegado Hollinger) se ha dejado sentir en este (y el anterior) traspaso. Hay que vivir por debajo del Límite de Lujo y Gay ha sido el sacrificio elegido. A cambio reciben un sustituto en el puesto de alero por un tercio de lo que le pagaban a Gay y además por 3 años, lo que indica que no será solo un simple parche. Prince además les aporta una presencia defensiva exterior de elite y en ataque un jugador versátil e inteligente, que no requiere demasiados balones, un jugador de equipo, en definitiva. Además Memphis recibe a un jugador joven y que parece que apunta alto en Ed Davis, que ya esta temporada había mostrado flashes del jugador que puede llegar a ser, vera sus minutos reducidos, pero su capacidad de jugar tanto de 4 como de 5 lo hace una opción viable para sustituir tanto a Gasol como a Randolph. Austin Daye por su parte podrá empezar de nuevo con los Grizzlies e intentar ganarse el favor del cuerpo técnico, una apuesta de bajo riesgo pero alta recompensa (aunque improbable). Memphis ha conseguido bajar su "payroll" a limites asumibles, mientras consigue a un sustituto viable para Gay, con experiencia de PO y que, en teoría, podría encajar en un juego coral como el de Memphis. Ahora está por ver si Conley, Marc y Z-Bo dan un paso adelante en la anotación.

En mi opinión los tres equipos pueden darse por satisfechos y cumplen sus objetivos, quizás Toronto es el que más ha perdido, pero eso hasta que no pasen algunas semanas no se podrá asegurar. Veremos también que tal lleva el ataque de Memphis la pérdida de su máximo anotador y si el resto de jugadores dan un paso adelante en ese apartado.

lunes, 28 de enero de 2013

#AnxietyTroopers







Parece que por fin se van dando los pasos necesarios para que Royce White debute en la NBA, aun queda un largo camino y lo que hasta ahora se ha vivido ha sido un camino lleno de baches, pero la luz se va viendo al final del túnel, con su reciente asignación (y aceptación por parte de White) a los Rio Grande Vipers. Para quien no lo conozca Royce White, natural de Minnesota y producto de Iowa State, es lo más parecido a Lamar Odom desde el propio Lamar Odom, un 4 con cuerpo de 4 pero con alma de PG, la definición de Point Forward hecha jugador. Su manejo, visión de juego y capacidad de pase está al nivel de los mejores bases de su generación, pero además es un jugador completo capaz de anotar al poste de cara al aro, buen reboteador y con potencial para ser un defensor capaz (en su año en Iowa lidero a su equipo en puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones). Obviamente no es perfecto, su tiro tiene margen de mejora, ya en el college tenia puntuales problemas a la hora de leer el partido y las defensas, intentando hacer demasiado, problemas que se pueden solucionar con trabajo y tiempo de juego. Pero el verdadero problema de White es su "Anxiety Disorder", que se manifiesta en miedo a volar, insomnio, ataques inesperados que lo dejan incapaz de moverse...

Aun teniendo en cuenta esto, fue elegido en el puesto 16 del último Draft por Houston Rockets, debutando en la Summer League. Desde entonces todo han sido problemas para jugador y equipo. La incapacidad de equipo y jugador para llegar a un acuerdo sobre el protocolo de viajes, entrenamientos, sesiones de prensa y demás obligaciones de todo jugador NBA, enquisto la situación hasta un punto en el que parecía que nunca veríamos a White jugar un partido oficial en la NBA. Y esta vez es difícil encontrar un verdadero culpable, nunca antes se había tenido que tratar un problema de estas características con un jugador, los Rockets han mostrado desde el principio su voluntad de adaptarse a las necesidades tan especiales del bueno de Royce pero por desconocimiento o simple funcionalidad no pudieron alcanzar los requerimientos mínimos exigidos por el jugador. Ante las faltas de asistencias a entrenamientos y sesiones de tiro, la negativa de presentarse en el filial de la D-League de los Rockets, la franquicia no tuvo más remedio que suspenderlo de sueldo.



En este periodo la actitud de White, si bien no ha sido especialmente mala, ha tenido algunos puntos mejorables, en mi opinión. Vaya por delante que soy consciente de que el jugador debe ante todo mirar por su propia salud, pero desde que fue drafteado, White ha tomado una postura de cara al público, un tanto ingenua (más bien pardilla), especialmente llamativos son sus tweets (junto al hashtag #AnxietyTroopers) donde parece haberse erigido como defensor y portavoz de todas esas víctimas mudas (si, un poco de sarcasmo poético por mi parte) de las enfermedades mentales, lo que en un principio no está mal, en el caso de White hace más mal que bien. En sus tweets podemos pasar de la ya mentada ingenuidad,  al victimismo o la demagogia en cuestión de minutos. El que entre sin reparo a discutir con los "trolls" que pueblan las viñas de Internet tampoco ha ayudado demasiado. En algunos casos daba la sensación de que no estaba preparado, no solo para los rigores psicológicos-deportivos, sino también para una gran exposición al público, no olvidemos que esto es algo imprescindible en la NBA. Aunque supongo que todo ello está directamente relacionado con la propia ansiedad.



Afortunadamente tanto jugador como equipo nunca han entrado en una guerra abierta y el propio White en diversas entrevistas reconocía que Houston siempre ha mostrado una actitud colaboradora y que los desencuentros se debían sobretodo al desconocimiento sobre la materia. Aun está por ver que tal sale el experimento con la D-League, que tipo de acuerdo con respecto a viajes en avión y tratamiento psicológico han pactado y como responderá en sí mismo al juego de la NBA. En cualquier caso es un jugador que me apetece muchísimo ver con talento alrededor, con la velocidad de juego de la NBA... Veremos en qué queda la cosa.